PLANETA PROHIBIDO


Forbidden Planet

Estados Unidos, 1956. 98 min. C

Dirección: FRED M. WILCOX. Guión: Cyril Hume (Historia: Irving Block, Allen Adler)Música: Bebe Barron, Louis BarronFotografía: George J. Folsey. Intérpretes: Walter Pidgeon, Anne Francis, Leslie Nielsen, Warren Stevens, Jack Kelly, Richard Anderson, Earl Holliman, George Wallace.


“Dentro de un millón de años, el hombre llegará al punto en que los Krel consiguieron alcanzar su momento de triunfo y tragedia”

(el comandante Adams/Leslie Nielsen)


Joya de la Edad de Oro de la ciencia ficción (1950-1960), una etapa cinematográfica marcada por la Serie B y el ingenio creativo de quienes la cultivaron. Películas obsesionadas con el terror atómico (El Monstruo de los Tiempos Remotos, Ultimátum a la Tierra), las mutaciones (El Increíble Hombre Menguante, La Humanidad en Peligro) y las invasiones extraterrestres (La Guerra de los Mundos, La Invasión de los Ladrones de Cuerpos) fueron el reflejo del miedo ante lo desconocido, pero, muchas, también al comunismo, si aceptamos la imagen del marciano-invasor como metáfora del comunista, que trae el apocalipsis a la Tierra y aniquila el capitalismo.

Forbidden Planet (1956) es el paradigma del tema “viaje interplanetario”, si bien se centra más en el alma y el poder de la mente, dejando al margen cualquier vestigio de Guerra Fría u otras paranoias colectivas. De enorme influencia para la sci-fi posterior, incluida Star Trek, la película fue una de las primeras superproducciones de ciencia ficción y uno de los mayores éxitos de la historia del género. Vista hoy día, es puro y gozoso divertimento filosófico-espacial.



Principios del siglo XXIII. El crucero C-57-D de la Confederación de Planetas Unidos, conducido por el comandante Adams (Leslie Nielsen), llega al planeta Altair-4, a dieciséis años luz de la Tierra. Su misión es investigar el destino de una expedición anterior, enviada veinte años antes con el propósito de colonizar el planeta. La tripulación descubre que el único superviviente fue el arrogante Dr. Edward Morbius (Walter Pidgeon), un científico que vive en compañía de su seductora e infantil hija Altaira (Anne Francis) y un simpático y servicial robot llamado Robby (uno de los seres mecánicos más recordados de la ciencia ficción y arquetipo de las leyes de la robótica postuladas por Isaac Asimov).

El mad doctor Morbius ha logrado descifrar, tras muchos años intentándolo, el secreto mejor guardado de los Krel, los primeros habitantes de Altair-4; una civilización tan perfecta y avanzada que habían superado la enfermedad, la locura y el crimen y habían conseguido liberarse del uso de cualquier instrumental físico y hacerlo todo mediante el pensamiento y la inteligencia. Pese a ello, un misterioso mal los extinguió hace veinte mil años, y ahora amenaza de nuevo.



Planeta Prohibido, cuya trama está inspirada en “La Tempestad”, de Shakespeare, trata cuestiones tan poco frecuentes en la ciencia ficción coetánea como el psicoanálisis y los monstruos que origina el subconsciente. La película finaliza alabando las leyes y las religiones (como freno a las engendros de la razón) y recordando que el hombre no es Dios. Filme reflexivo y de enfoque adulto, al mismo tiempo supone un baño de genuina space opera, ese tentáculo de la ciencia ficción derivado de la literatura pulp que abordó aventuras interplanetarias con halo futurista, tecnológico y romántico.

A pesar de tener cierto toque kitsh, la película destaca por su factura técnica, que se plasma en la espléndida fotografía en Eastmancolor y CinemaScope de George J. Folsey y en los fantásticos decorados diseñados por Cedric Gibbons (con once Oscars en su haber), especialmente los de la imponente ciudad subterránea de los Krel. Planeta Prohibido posee un ritmo pausado, está dotada de una atmósfera inquietante y hace gala de unos brillantes y artesanales efectos especiales. Fue el primer filme que contó con una banda sonora original compuesta enteramente con instrumentos electrónicos. Además, la erótica Anne Francis fue la primera actriz que apareció en minifalda en la historia del cine; en varios países se prohibió la película por este motivo. Forbidden Planet. Cima artística de la space opera cinematográfica.



“Preparen sus mentes para una nueva escala de la ciencia física”

(Dr. Morbius/Walter Pidgeon)