EL ACORAZADO POTEMKIN


Bronenosets Potyomkin

URSS. 1925. 77 min. B/N

Dirección: SERGEI M. EISENSTEIN. Guión: Sergei M. Eisenstein, Nina AgadzhanovaMúsica: Edmund Meisel, Nikolai Kryukov, Neil Tennant, Chris LoweFotografía: Eduard Tissé, Vladimir PopovIntérpretes: Aleksandr Antonov, Vladimir Barsky, Grigori Aleksandrov, Mikhail Gomorov, Ivan Bobrov, Aleksandr Levshin, Konstantin Feldman.


 “Para el director, cada plano del filme cumple el mismo propósito que la palabra para el poeta […] el montaje es el lenguaje del director de cine”

(Vsévolod Pudovkin)


Sergei M. Eisenstein (1898-1948), hombre muy culto y de asombrosas inquietudes artísticas, es el cineasta soviético más importante de todos los tiempos junto a Tarkovsky. Gran teórico del lenguaje fílmico, su manera de hacer cine ha dejado una huella permanente e imborrable en la centenaria historia del séptimo arte. Eisenstein, partiendo de la influencia que recibió del pionero D. W. Griffith, fue un innovador en el uso del montaje, concebido no ya como recurso narrativo o para enlazar escenas sino como un artilugio determinante del movimiento y el dramatismo expresivo.

El director, que consideraba innecesarios los movimientos de cámara, elaboró la teoría del ”montaje ideológico” o “montaje de atracciones”, que tiene sus raíces en los idiogramas japoneses y que consiste en la yuxtaposición de dos o más imágenes o signos para generar en la mente del espectador una emoción o significado más profundo, cuyo hallazgo dependerá exclusivamente de su interpretación intelectual. El Acorazado Potemkin es la perfecta traslación de esa teoría a la práctica cinematográfica, especialmente la famosa secuencia de la matanza en la escalinata de Odesa, todo un prodigio de ritmo, estilo y tensión dramática compuesto por 170 planos unidos por montaje que se alarga hasta los seis minutos.



Ucrania, Imperio ruso, junio de 1905. En un clima de fervor revolucionario generalizado, el acorazado Príncipe Potemkin de Táurida permanece anclado en el puerto de Odesa, en el mar Negro. Mientras la tripulación duerme, dos marineros miembros del Movimiento Revolucionario Clandestino, Vakulinchuck y Matushenko, muestran a sus compañeros el estado putrefacto de la carne que comen, infectada de gusanos. La sublevación de los navegantes, hartos del trato vejatorio e injusto de los oficiales zaristas, no tarda en llegar, apoderándose de fusiles y municiones. Más adelante, la población civil de Odesa se solidariza con ellos. Los cosacos del Zar reprimen la revuelta disparando contra la gente inocente.

Épica y explícitamente propagandística, El Acorazado Potemkin, que inicialmente se iba a titular Año 1905, fue un encargo del Comité Central del Partido Comunista para conmemorar el 20 aniversario de uno de los hitos premonitorios de la Revolución Rusa: el motín de los marineros del acorazado imperial Potemkin. La película, como La Huelga y Octubre, representa la magnificación de la figura de las masas y las causas colectivas, exaltando al hombre oprimido que decide rebelarse contra sus duras condiciones de vida. Como reza una cita de Lenin al comienzo de la proyección: “La revolución es guerra. Es la única realmente legitimada de todas las guerras conocidas por la historia”.



El Acorazado Potemkin, mezcla de elementos históricos, políticos, plásticos y simbólicos (el león que se despierta, el piano, la cruz, las gafas, los gusanos), es una de las películas que mejor ha sabido unir fondo y forma, es decir, el mensaje revolucionario con una estética igualmente agitadora, con predominancia de composiciones construtivistas, planos detalle de objetos e imágenes expresivas de rostros que plasman a la perfección la tensión e incertidumbre de los acontecimientos. La película, además, posee gran cantidad y variedad de planos, 1.029 en total, un número inaudito para la época, lo que le concede un ritmo ágil y dinámico de principio a fin.

Estructurada en cinco actos como las tragedias griegas, se rodó en escenarios naturales y para reproducir el Príncipe Potemkin se utilizó un buque gemelo llamado “Los 12 Apóstoles”. En las secuencias de masas participaron las tripulaciones de la Armada del mar Negro, actores del teatro Proletkut y la población de Odesa. La película fue prohibida en la Alemania nazi, Gran Bretaña, España (aunque se pudo ver durante la Segunda República), Francia y otros países por su contenido revolucionario.



Cinta emblemática y muy influyente de la vanguardia soviética y del cine mudo, realizada por Eisenstein con sólo 27 años, seguramente es una de las más estudiadas en las escuelas de cine por sus novedosos aportes técnicos y estéticos, sobre todo por emplear el montaje como medio para transmitir ideas, emociones y actitudes. En 1958, un jurado de especialistas cinematográficos la escogió como la mejor película de la historia. Filme vibrante y de inexorable fuerza. Imprescindible.



“Nosotros, marineros del Potemkin, debemos dar soporte a nuestros hermanos los obreros y estar en la vanguardia de la revolución”

(El marinero Matushenko/Mikhail Gomarov)