FURIA DEL TIGRE AMARILLO, LA


Xin Du Bi Dao

Hong Kong, 1971. 99 min. C

Dirección: CHANG CHEH (Shaw Brothers). Guión: Kuang Ni. Música: Yung-Yu Chen. Fotografía: Mu-To Kung. Intérpretes: David Chiang, Ching Lee, Lung Ti, Feng Ku, Sing Chen, Lei Cheng, Chung Wang.


«Los espaderos que se adhieren a los principios de lealtad, reciprocidad y deber son ‘xia'»

(En Érase una vez en China, de Tsui Hark)


La legendaria Shaw Brothers fue la mayor productora de cine en Hong Kong. Fue fundada oficialmente en 1958 por los hermanos Shaw, cuatro hermanos originarios de Shanghái que, igualmente, compartían el nombre Run: Run Run, Runme, Runde y Runje Shaw. La compañía hongkonesa, que siempre era sinónimo de calidad y elegancia, tuvo su apogeo durante los años sesenta y setenta, etapa en la que encontró el filón con las películas de artes marciales (wuxia y kung fu), de gran éxito popular y muchas de ellas exportadas a Occidente ante la apetencia del público. La figura más importante de la Shaw Brothers fue, indiscutiblemente, Chang Cheh (1923-2002), a la postre convertido en uno de los directores más prolíficos, singulares e influyentes del sudeste asiático con casi cien películas realizadas en cuarenta y cinco años de profesión.

El talentoso Chang (también su homólogo King Hu, aunque éste pronto emigrado a Taiwán), y por extensión los Hermanos Shaw, son la expresión cardinal del cine wuxia (o wuxia pian), ese género tan adictivo ambientado en la China medieval que mezcla la filosofía de las artes marciales (wu 武) con los héroes de la ficción wushu (soldados de fortuna, guerreros, caballeros) (xia 俠) y enfatiza las escenas de acción centradas en la lucha de espadas y el tono melodramático, épico y a veces fantástico de las historias. Esto es cine industrial hecho con óptica de autor (como el de Mario Bava) y un tratamiento particular de la crueldad y de temas como la amistad masculina, el honor, la lealtad y la traición, características que lo emparentan, en cierta medida, con el Heroic Bloodshed («derramamiento de sangre heroico») del John Woo chino de los ochenta y principios de los noventa (años en los que dirigió títulos gloriosos como A Better Tomorrow, The Killer y Hard Boiled).



Realizado en 1971 por el «padrino del cine de Hong Kong» Chang Cheh, La Furia del Tigre Amarillo es uno de los filmes esenciales y más entretenidos de los estudios Shaw Brothers, paradigma absoluto del género de sables y con el tiempo provisto de un merecido estatus de culto. La película cuenta la historia del joven Lei Li (David Chiang), un caballero errante que, como un buen y leal xia, únicamente obedece a sus propios códigos de conducta. Imbatible gracias a la técnica de la Espada Gemela, su arte marcial es inviolable y su reputación más importante que su misma vida. El antagonista es el villano barbudo Lung (Feng Ku), que ansía apropiarse de su fama y cuya arma es un letal nunchacku de tres secciones. Después de ser derrotado en un combate (con trampa) por Lung, el desencantado Lei Li jura no volver a luchar y se automutila el brazo derecho.

La vida de Lei cambia y conoce a una chica (Ching Lee) que lo acoge y se enamora de él. Paralelamente, una profunda amistad y admiración surge entre él y Feung (Lung Ti, pareja habitual de David Chiang en otros filmes), un espadachín al que acaba de conocer y a quien al principio, tratando de evitar el pasado, oculta su verdadera identidad. Sin embargo, la tragedia golpeará otra vez al joven xia cuando su ex rival Lung mate a su nuevo amigo. Es entonces cuando el caballero vestido de blanco impoluto (color que simboliza la pureza del héroe), de negro enlutado en su vida anónima y ahora lleno de furia y movido por un irresistible sentimiento de justicia personal, se ve obligado a volver al combate para llevar a cabo una venganza despiadada contra el pérfido Lung, al cual ejecutará con el asombroso truco final de las tres espadas manejadas con un único brazo.



La Furia del Tigre Amarillo, titulada internacionalmente como The New One-Armed Swordsman, clausura la trilogía del espadachín manco firmada Chang Cheh, un personaje, aquél, clásico del cine chino de kung fu y que vendría a ser una especie de variación del samurái ciego Zatoichi. En esta ocasión, el director rescata a tan insigne luchador bajo los rasgos del actor-estrella David Chiang, más expresivo y dramático que su predecesor el actor Jimmy Wang Yu, hasta entonces el buque insignia de Shaw Brothers. Casualmente o no, el mismo Wang Yu, una vez fuera de la productora, dirigió y protagonizó para la competencia directa, la Golden Harvest (la factoría de Raymond Chow que se hizo de oro con Bruce Lee), la psicotrónica El Luchador Manco (1971) y su correspondiente secuela, acontecimientos que le traerían cola en los tribunales.

La Furia del Tigre Amarillo tiene un planteamiento más heroico que el de las dos primeras entregas, El Espadachín Manco y El Regreso del Espadachín Manco, y está claramente influenciada por el spaghetti western, género con el que, además, comparte ciertas melodías en su banda sonora. Uno de los puntos más destacados de la película es el sentido coreográfico de las luchas grupales, especialmente el del apoteósico combate final que tiene lugar en el puente, cuando el xia manco vence a todo un ejército de enemigos uniformados dejando cientos de cadáveres acumulados a su alrededor. Junto a la acción coreografiada y la estilizada violencia, La Furia del Tigre Amarillo posee el resto de señas que han hecho célebre y reconocible al primer instante a la Shaw Brothers: agilidad narrativa, puesta en escena refinada, encuadres perfectos, fotografía colorida y contexto histórico, aspectos éstos que guardan no pocas similitudes con otra productora mítica como es la británica Hammer dedicada al cine de terror.



Película genuina y provista de personalidad y carácter, La Furia del Tigre Amarillo es el wuxia definitivo con permiso de la maravillosa A Touch of Zen, de King Hu, y de otros productos como Los Cinco Venenos, Hermanos de Sangre y Las 36 Cámaras de Shaolin. Evidentemente, asimismo está muy por encima de otros filmes que han revitalizado el género en el nuevo milenio, pero que también lo han desvirtuado en pos del mero esteticismo y del romanticismo edulcorado (Tigre y Dragón, Hero, La Casa de las Dagas Voladoras). La Furia del Tigre Amarillo es, en definitiva, una perfecta armonía entre arte, disfrute y negocio. Puro old school.